El uso de apodos entre los infantes y adolescentes es común, pero cuando causan daño emocional grave o forman parte de un acoso sistemático, pueden tener consecuencias legales. Sin embargo, decir que “poner un apodo lleva a la cárcel” es una afirmación que necesita aclararse.
- No todo apodo es un delito
Llamar a un menor por un apodo no es ilegal por sí mismo. Se convierte en un problema cuando hay humillación, daño psicológico o un patrón de acoso. La abogada Elene Battle explicó, a un medio local, que no todos los apodos constituyen un delito, pero si generan un daño emocional comprobable, pueden ser considerados maltrato infantil:
“Los apodos no van a tener la misma afectación para todos, pero si un niño se siente agredido, es importante acudir a un psicólogo. Este profesional puede dar fe de que el comportamiento está afectando emocionalmente al menor”, indicó Battle.
2. Solo los casos graves pueden tener sanción
Si un apodo a un menor forma parte de bullying continuo que afecta su salud mental, podría considerarse maltrato infantil o un delito. Pero esto no significa que cualquier apodo tenga consecuencias penales.
3. ¿Los menores pueden ir a la cárcel por esto?
Ni la Ley Penal Juvenil ni el Código Penal tipifican expresamente el uso de apodos como delito. Para que una acción sea sancionada penalmente, debe demostrarse que causa un daño real y comprobable.